Constreñidos entre las cumbres de la Cordillera Cantábrica, el macizo galaico y el océano, un
largo pasillo de profundos valles conforma la franja norte de la Península Ibérica. Se trata de una
geografía abrupta y espectacular,
tapizada con todos los verdes imaginables, la zona más atlántica del multiforme
territorio español. Aquí la Naturaleza domada por el Hombre ha mantenido en alto grado su vigor,
conservando multitud de delicados ecosistemas y especies animales, desaparecidas hace ya mucho
tiempo del resto de Europa.
Las comunidades humanas se han sucedido sobre este territorio, dejando huella sucesiva desde
la prehistoria a nuestros días. Cavernas con magníficas pinturas y grabados, megalitos y poblados
castreños, vestigios de la ocupación romana, castillos y torres medievales, innumerables templos
prerrománicos, románicos, góticos, renacentistas y barrocos, además de entrañables testimonios de
arquitectura popular constituyen un patrimonio ciertamente singular e irrepetible.
La España Verde la integran las comunidades:
