
Algunos pueblos asturianos reúnen unas determinadas características que los convierten en verdaderos museos etnográficos en sí mismos. Suelen ser asentamientos pequeños, bastante aislados, donde los adelantos de la vida moderna apenas han llegado a modificar su modo de vida. Algunos de estos núcleos han sido recuperados con el objeto de dar a conocer utensilios e ingenios de nuestros antepasados, así como las actividades relacionadas con ellos. Destacan los conjuntos etnográficos de Os Teixois y Mazonovo, ambos en el concejo de Taramundi.