
Desde el lejano Paleolítico, la Prehistoria ha desarrollado diversos horizontes culturales en los que las técnicas, unidas a los cambios climáticos, al paisaje vegetal y a la diversidad faunística, fueron generando un mundo de ideologías, mitos y creencias, que ha ido impregnando todos esos milenios hasta llegar a nuestros días, plasmados en los impresionantes testimonios de pinturas y grabados encontrados en cuevas y abrigos. Junto a esas expresiones plásticas, existen otros importantes vestigios mayoritariamente en hueso y piedra, expuestos en el Museo Arqueológico de Oviedo.
De los 35.000 a los 9.000 a.C., coincidiendo con el Paleolítico Superior, puede decirse que es el periodo más fecundo en arte parietal; destacando por su riqueza las cuevas de Candamo, Tito Bustillo, el Buxu, el Pindal o la Loja entre otras.