
Con el siglo XVI llega a Asturias el Renacimiento, período en el que se llevan a cabo importantes obras civiles promovidas por ilustres personajes de la corte, de origen asturiano.
A partir del siglo XVII, y con el desarrollo de las principales villas, se construyen las primeras Casas Consistoriales (Ayuntamientos). Las típicas casas-torre de la nobleza rural asturiana se transforman en palacios rurales, a la par que se construyen otras residencias palaciegas en las ciudades más importantes.
El siglo XIX trae consigo la industrialización de Asturias, y con ella, la ejecución de innumerables obras producto del crecimiento de los núcleos urbanos y, las nuevas necesidades que ello genera: mercados, fuentes, plazas,...